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Camino a Babylon/ Caravana a Grecia

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Capture DiagonalLa caravana a Tesalónica avanza hacia su destino mientras teje redes por el camino con otros colectivos para elevar así sus protestas contra las políticas migratorias de la Unión Europea.

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca debes rogar que el viaje sea largo, lleno de peripecias, lleno de experiencias. No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes, ni a la cólera del airado Poseidón.

Tres días de caravana ya. Tres días de interminables horas de autobús. Tres días para llegar desde distintos puntos del Estado español a Grecia. Cinco autobuses y casi trescientas personas atravesando fronteras. Nosotras podemos hacerlo. Es la injusticia de los privilegios. Rozamos nuestro destino con la punta de los dedos. Tan solo nos separan unas millas de barco y otras tantos kilómetros de carretera hasta Tesálonica, donde se está celebrando a nivel europeo la acampada 'No Border' por los derechos de las personas refugiadas. No es necesario poner los pies en tierras griegas para ir cumpliendo los objetivos de esta iniciativa. En cada parada, en cada descanso, en cada espera y en cada ciudad que atravesamos se alzan las pancartas y se ondean las banderas. Resuenan con fuerza las reivindicaciones: “¡Europa, canalla, abre la muralla!”; “¡Ninguna persona es ilegal!”

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Salida de la Caravana a Grecia, el pasado 17 de julio. / Virginia Enebral

La plataforma de Euskal Herria, Ongi etorri Errefuxiatuak, impulsores de esta maravillosa locura, tuvo su primera etapa en Iruña, declarada ciudad-refugio. Allí esperaba el resto de integrantes de la plataforma acompañadas por Joseba Asiron, alcalde de la localidad, para inocular las primeras dosis de energía. Con la ilusión y los nervios de quien inicia un largo recorrido, la caravana va quemando carretera, comiéndole kilómetros al camino y rascándole segundos al reloj. A las puertas de Barcelona, un grupo de moteros precede para entrar a la ciudad condal haciendo ruido. Ésa es la idea. Alzar la voz. Que se nos oiga. Esta caravana es política. P-O-L-Í-T-I-C-A. Y feminista. “Cuando surge la propuesta, las que mejor responden son las feministas de Cataluña, Madrid, Milán, Grecia... que han participado tanto en la acogida como en el impulso mismo. Es una iniciativa que nos ha unido a nivel internacional, que nos ha fortalecido y ha hecho que trabajemos conjuntamente para que salga adelante. El feminismo impregna todo el movimiento”, subraya Bea Plaza, investigadora en Omal-Paz con dignidad y miembra de FeministAlde.

La lucha también es contra el acuerdo firmado el 20 de marzo por la Unión Europa y Turquía. “La plataforma vasca Ongi etorri Errefuxiatuak, que surgió tras las sinergias de la manifestación internacional 'Pasaje seguro', ha tenido dos líneas de trabajo”, explica Plaza. “Una de denuncia de la situación de todas las personas en situación de refugio y migrantes de cualquier frontera, porque se da la paradoja de que hay libertad de capital y de recursos, pero no de personas; y otra de visibilización de la violencia sexual que las mujeres, niñas y personas transexuales sufren en su recorrido”.

En la ciudad condal, convertida también en ciudad-refugio, asociaciones de payeses y las mujeres de Cala Dona reciben la caravana. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, a pesar de que son las diez de la noche, se suma a la acción y resalta el activismo ciudadano. “Deben ser los movimientos de las personas quienes empujen y presionen a las instituciones. Nuestras competencias son limitadas, pero haremos lo que esté en nuestra mano para apoyar este tipo de iniciativa”. Es el propio Ayuntamiento quien provee de alojamiento y alimento. Las agrupaciones payesas regalan verduras que ellas misma trabajan.

A pesar del cansancio acumulado, la energía con la que se partió crece jornada a jornada. Los recuerdos y las anécdotas empiezan a acumularse. No importan los inconvenientes que encontremos en el camino. A un atasco se le pone una muñeira y un hornado para acortar la espera. En plena autopista francesa. Compañerismo y ganas de protesta a partes iguales. Las lenguas se entemezclan: euskera, castellano, catalán, gallego. A cada problema, una sonrisa. Todos y todas unidas por una causa y un enemigo común. “Es la clave para cambiar las dinámicas. Creo que mi ilusión está puesta en este tipo de iniciativas que recorren varios países para encontrarnos con diferentes grupos y movimientos. La fuerza reside en seguir articulándonos a nivel internacional para detectar las iniciativas que permitan cambiar el sistema o al menos mejorarlo”, asegura Plaza. A las casi trescientas personas les unen y mueven las ganas de participar, ganas de construir, ganas de formar parte de algo que será solo un comienzo. “Esta no es una acción finalista” es el leit motiv repetido más de una vez. Aunque también hay miedo. A lo que nos encontraremos, a lo que seremos capaces de hacer, a lo que lograremos.

Paso por Italia 

La incertidumbre de lo que vendrá se convierte una y otra vez en un grata sorpresa. Tras catorce horas de autobús y a pesar del considerable retraso acumulado, en Milán nos esperan las mujeres de la Casa della Donna. El deseo por compartir experiencias y estrategias no entiende de horarios. Un rápido cruce de impresiones desliza la posibilidad de un futuro encuentro. Emociones a flor de piel. Cuando las campanadas anuncian la medianoche es la fábrica okupada de RimaFlow quien abre sus puertas para envolvernos durante la noche, aunque aún hubo tiempo de dejar que toda la energía acumulada fluya entre risas y cerveza.

Tesalónica cada vez está más cerca. Ya sólo nos separa el Adriático. El trayecto a Ancona es corto en comparación con lo que ya dejamos atrás. Las relaciones se han ido afianzando y el grupo se cohesiona. El espíritu de esta caravana a Grecia vuela alto. Y la espera para embarcar en el ferry nos regala un momento inolvidable. La música nos une en un improvisado y mágico baile con un grupo de turcos y turcas que no saben lo que se encontrarán al llegar a casa. Malditas ansias de control y poder. Malditas fronteras que se diluyen cuando hablamos de convivencia/personas. Más no hagas con prisas tu camino; mejor será que dure muchos años, que llegues, ya viejo, a la pequeña isla, rico de cuanto habrás ganado en el camino. No has de esperar que Ítaca te enriquezca: Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.

Virginia Enebral, Píkara

Las periodistas Virginia Enebral y Andrea Momoitio viajan a Grecia en la caravana organizada por movimientos sociales y plataformas ciudadanas para denunciar las políticas europeas de migraciones. De Bilbo a Tesalónica para señalar dónde están los infranqueables muros, las barreras invisibles y, en definitiva, las malditas fronteras.

Fuente: Diagonal,

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 Abriendo Fronteras

Caravana a Grecia: el largo camino a la denuncia

Uno de los integrantes de la caravana española al campamento de Tesalónica (Grecia) contra las fronteras relata los primeros días de viaje.

Pablo Rodríguez 18/07/16

6:18 de la mañana, extraña hora la de sentarse a describir una experiencia aún incipiente, a la que le queda un día y medio de viaje para llegar a destino y que sin embargo ya lleva tanto recorrido. Difícil forma de empezar a contar la “Caravana a Grecia. Abriendo fronteras”, entre el ronroneo de cuerpos esparcidos por el suelo, toallas colgando de cordeles, el incesante buen día de quienes van abriendo ojo y saliendo para las duchas que contrasta con quienes se resisten a huir de los encantos de morfeo.

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En la caravana viajan activistas de 20 ciudades del Estado español / Pablo Rodríguez

Quizá lo primero sea situarnos (y situarlos). Es domingo 17 de Julio, a las afueras de Milán, estamos en las entrañas de Rimaflow, Cittadella Dell'altra Economía, una antigua fábrica de tubos de escape para automóviles recuperada por sus obreros en febrero de 2013 cuando los dueños decidieron cerrarla. Hoy es un espacio común donde crean artistas plásticos, escultoras, personas ocupadas en la restauración de muebles, anticuarios, artesanas, y el “Fuorimercato”.

Y cuando uno habla de fábrica recuperada habla de capacidad de autogestión, de organización pese a las diferencias, de un objetivo común que exige trazar un camino con mínimos que unan, que impliquen a una mayoría movilizada bajo un paraguas de entendimiento discursivo y práctico que debe reverberar hacia adentro de la estructura, pero también que tenga la capacidad de reproducirse en la sociedad que le rodea, que le ampara.

El adentro y el afuera como un guiño que convierte el desafío en una realidad posible. Como síntesis del espíritu de esta Caravana a Grecia, una arriesgada apuesta colectiva de una legitimidad aplastante. ¿Quién puede negarle derechos a este heterogéneo grupo ciudadano de más de 20 ciudades del Estado español, que se ha decidido a recorrer el camino que los Gobiernos deberían haber andado hace ya mucho tiempo?

Porque de eso se trata. De dejar en evidencia las políticas europeas -y en particular españolas- que están convirtiendo la situación de las personas que llegan a Europa en busca de protección internacional en un auténtico calvario, con cada vez más muertes y vidas truncadas entre la desesperación y el olvido. Se trata de denunciar la especial situación de violencia que sufren mujeres y menores de edad, con el deseo de construir desde el apoyo mutuo y alejarse de visiones paternalistas, criminalizadoras o eurocéntricas que poco aportan y mucho obstaculizan.

Con la convicción de que ya no alcanza con hacer lo posible desde el humilde trabajo militante o voluntario en cada ciudad. Con la seguridad de que es necesario dar pasos, ir un poco más allá, sacudirse las verguënzas y arrancarse de la perversa comodidad de quienes aseguran que no hacen más “porque los refugiados no llegan”. Hacer, hacer y hacer...o al menos intentarlo.

barco

Asamblea en el fery que llevará a la caravana hasta Tesalónica / Pablo Rodríguez

Y en ese hacer se van recorriendo caminos. Y cuando un atasco de dos horas obliga a parar entre autos en medio de la carretera llegando a la conmocionada Niza, la camaradería entre los buses se manifiesta con una gaita que Marietta baja de Euskadi y un hornazo que Oliver aporta desde el bus de Salamanca. Todas bailan, cantan y hacen palmas. Y ante la perplejidad de los demás coches detenidos (muchas familias haciendo turismo) el “ningún ser humano es ilegal” retumba en el caluroso mediodía.

Porque sí, porque ir concienciadas del valor político de la “Caravana a Grecia” no tiene por qué implicar viajar con gesto serio ni permitirse sonrisas. En el fondo, todas y todos somos conscientes de que ya vendrán los días para andar con el corazón estrujado.

Y ahora Milán y diversos colectivos nos esperan en la Stazione Centrale, un punto neurálgico a donde llegan las personas migrantes que deciden vivir en la ciudad de la moda. El recuerdo de los muertos en el mar, las máscaras blancas de la invisibilidad de tantas víctimas desaparecidas, se mezcla con ritmos afro, abrazos de reencuentro y gritos de lucha. Sí, el “No borders” no es cuestión de poca gente, pero tal vez esté haciendo falta mayor coordinación para librar una batalla más exitosa: la de concienciar a nuestras sociedades de que otro mundo ya no solo es posible, sino absolutamente necesario.

Por eso quizá, en el bus hay momentos para repasar posibles acciones, para debatir formas de abordaje, trabajo en red. O como hacen Eva y Javi, que repasan ayudados de un diccionario inglés árabe lecturas de textos en este último idioma. Todo sirve, todo suma para prepararse para mañana (hoy) en el primer contacto con el terreno.

Mientras los afines de prensa van compartiendo impresiones, mostrando equipos, probando, creando y armando vídeos que van relatando el día a día de la Caravana. Peleando cada mega de la red para poder enviar en tiempo y forma y difundir, en definitiva, esta Caravana que apoyan en cuerpo y alma.

De asambleas

Milán quedó atrás con la foto de despedida junto a los y las trabajadoras de “Rimaflou”, encargados de agasajar a la Caravana con un exquisito desayuno con productos de huerto ecológico, amenizado entre recorridos por las instalaciones de la fábrica. También han quedado atrás las 8 horas hasta Ancona, donde acaba de zarpar el ferry de 11 pisos.

Y esta crónica hecha de a retazos, tejida con los mimbres del día a día, no podía continuar mejor que en una Asamblea en la cubierta del barco. 300 personas “okupan” el estribor del “Minoan Lines” mientras el sol va tiñendo de rojo la caída de la tarde.

Primero toca hablar de los gastos de la caravana, que se solucionan sin mayor problema. Y se reafirma la convicción de que esta experiencia es apenas “un punto de partida”. Porque nadie olvida que allá, en nuestra frontera sur, los derechos humanos se vulneran cada día, con una violencia sistemática que a nadie hace dudar de la perversa planificación que tienen las políticas europeas de asilo e inmigración.

Las acciones en general se irán perfilando una vez se llegue a Tesalónica y se sume a la acampada No Borders, aunque hay coincidencia en tener un acercamiento con experiencias en los campos de refugiados, una acción de visibilización en ciudad y lugar a definir. La necesidad de un eje feminista que atraviese cada paso.

Cae la noche y la música en la cubierta va ganando los cuerpos cansados. Ritmos árabes y occidentales estrechan los ánimos viajeros de decenas de turistas con la lucha de la Caravana. Y de fondo banderas y pancartas que recuerdan que el “Refugees Welcome” más que una bandera, es una postura de vida. Hacer, hacer...y hacer. En eso estamos.

Seguimiento policial

Al llegar a Igoumenitsa un operativo policial esperaba a La Caravana a Grecia. Entre varios coches algunos efectivos se identificaron como de la empresa de control fronterizo FRONTEX. Al cierre de este envío y tras más de una hora y media de recorrido hacia Tesalónica, la Caravana seguía su ruta escoltada por patrulleros que se van relevando, aunque sin registrarse ningún incidente.

Fuente: Diagonal

 

logo caravana a Grecia

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Momento de la manifestación contra los CIE

Recorrido de la Caravana a Grecia hasta la embajada de España en Atenas


Fuente: Caravana a grecia.info

 

 





Palabras clave:Caravana a Grecia  crisis de los refugiados  Refugiados  inmigración  Pablo Rodríguez  Virginia Enebral  

Actualizado ( Domingo, 14 de Agosto de 2016 21:14 )  

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