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Noche de Niebla: Panorama de derechos humanos y violencia política en Colombia

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Cinep_programa_por_la_pazBisLa revista Noche y Niebla n.° 55 presenta las violaciones a los Derechos Humanos registradas por el Banco de Datos de DD. HH. y Violencia Política entre enero y junio del 2017.

Una nueva etapa se está abriendo para los movimientos y organizaciones sociales. La circunstancia del cierre de su lucha armada por parte de una de las insurgencias más activas y fuertes durante más de 50 años, así como el texto difundido del Acuerdo de Paz, con sus proyecciones de incidencia sobre aspectos críticos de la realidad social del país, harían pensar que lo que se inicia es un período de distención de los movimientos sociales, ya que los acuerdos hablan de ampliación de la democracia, de centralidad de las víctimas, de repartición de tierra, de múltiples formas de participación social y política, de concertación y de respeto sagrado a los derechos humanos. Sin embargo la realidad va en contravía de todo esto. Nuestra base de datos sigue congestionada por denuncias alarmantes que van mostrando el exterminio multiforme de las organizaciones de base y la persecución sin tregua al movimiento social.

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Una de las piezas testimoniales más importantes que desnudan las verdaderas características del Estado colombiano como verdadero Estado esquizofrénico, es el extenso testimonio del paramilitar Alonso de Jesús Baquero, alias “Bladimir”, hombre de confianza de franjas poderosas del Estado y del Establecimiento en los años 80 y principios de los 90. En su ampliación de indagatoria realizada el 3 de agosto de 1995 en la cárcel de Palmira, Valle, dentro del Proceso 4239 conducido por la Fiscalía Delegada ante el Cuerpo Técnico de Investigaciones, al recordar las directrices que les daban los más altos oficiales de la fuerza pública, parlamentarios y altas personalidades de la política, recuerda particularmente el consejo dado por el General Juan José Alonso Vacca Perilla, quien les recomendaba no seguir perpetrando ejecuciones colectivas que producen grandes escándalos sino optar más bien por los asesinatos selectivos.

Lo que el país está viviendo en este “posconflicto” se sigue ciñendo a tan “sabias” directrices. Y una opinión pública narcotizada por el vergonzoso tipo de medios masivos que copan nuestra consciencia, no es capaz de ver algo más allá de las narices. Se comenta en los cafetines y en los bares que con los desmovilizados de las FARC podría repetirse quizás el nefasto genocidio de la UP, pero mientras esas cábalas siguen alimentando las tertulias, el genocidio de los nuevos movimientos galopa a sus anchas arropado con la inconsciencia que los grandes medios inyectan en las masas, sirviéndose de todas las técnicas modernas de la manipulación.

Quizás estamos acostumbrados a imaginar el Genocidio como una matanza monstruosa de muchos miles de humanos. Los casi 70 años que nos separan de las discusiones que rodearon la aprobación de la Convención Internacional contra el Genocidio en las Naciones Unidas (1948) nos han ido revelando, a través de numerosos y eruditos estudios, la verdadera naturaleza del Genocidio. Sin detenernos en el punto más controvertido, sobre la eventual naturaleza de los grupos-víctima, hoy convergentes en un “grupo nacional” cuya destrucción total o parcial se busca, no solo por el mecanismo del asesinato de sus integrantes sino también por la eliminación o bloqueo de las condiciones de subsistencia, la atención se fija hoy más en la intencionalidad, la cual no sólo se extrae de la energía negativa o destructiva que invade al victimario para actuar sobre una víctima-otra, negando o repudiando la otredad de esa víctima, sino que esa energía se proyecta sobre la totalidad de “lo nacional” para identificarlo con la identidad del victimario y conformar “la nación” a esa identidad, afirmando, teórica y prácticamente, que “lo otro” no cabe en la nación.

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Fuente: Banco de datos  de DDHH y violencia política/Cinep/Programa por la Paz

Enlaces relacionados:

Informe | Primer semestre del 2017: Tumaco, ¿víctima de quién?

Noticia | Rueda de prensa de presentación del informe

Lea en la Pluma:

Alerta: En Colombia, una nueva pacificación disfrazada de paz





Palabras clave:Colombia  violaciones DDHH  violencia política  movimientos y organizaciones sociales  Acuerdo de Paz  exterminio multiforme organizaciones de base  persecución movimiento social  terrorismo de Estado  genocidio  manipulación medios masivos  

Actualizado ( Lunes, 08 de Enero de 2018 03:15 )  

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