Esto se debe a la aceleración del ritmo de estrés de la vida profesional y alto costo del tratamiento de los problemas sexuales psicológicos comprar-rx.online
Inicio Articulos Derechos Humanos Impunidad


Muere en prisión campesino condenado tras montaje judicial (+Audio)

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

contiagio-radioBisAudio

Jesús Miguel Velandia León tenía 49 años cuando fue capturado en la vereda La Cristalina (Rionegro, Santander), acusado de Rebelión, en noviembre del 2010. No sabía leer ni escribir, y como consecuencia de una mala asesoría jurídica del abogado de oficio, se declaró culpable para acceder a beneficios de reclusión.

carceles-tramacua

En 2012 se le detectó cáncer de páncreas, y durante los últimos 3 años, Jesús Miguel y las organizaciones de Derechos Humanos que acompañan prisioneros políticos en Colombia, dieron una dura batalla porque se le garantizara su derecho a la salud. Sin embargo, el Estado no garantizó el debido tratamiento que requería su estado, una atención oportuna y eficaz y que ayudara a mantener con vida digna al prisionero. Jesús Miguel murió el 11 de Febrero de 2015, a los 54 años de edad, en situación de reclusión en la cárcel de Palo Gordo, Santander. No pudo pasar sus últimos días con su familia, pues el INPEC consideró que su enfermedad no era incompatible con el estado de reclusión.

Para la abogada Yuly Henríquez, coordinadora nacional de Lazos de Dignidad, el caso de Jesús Miguel se repite de manera sistemática en contra de la totalidad de los prisioneros y las prisioneras políticas en Colombia.

Otro caso de tortura por omisión médica la vive actualmente Alberto Carrillo Pinto, prisionero político de guerra recluido en La Tramacúa, llamada por los internos "La Guantánamo de Colombia". Alberto Castillo tiene una herida de guerra en la pierna desde el momento en que fue capturado y recluido el 11 de agosto del 2013, que no ha sido tratada efectivamente, generándole infecciones y dolor permanentemente.

Estando en esa condición de salud e indefensión, la pasada noche del 3 de febrero guardias del INPEC pusieron un frasco de gas pimienta en la celda de Alberto, lo que le generó nuevas heridas. Para la abogada Henríquez, esta forma de tortura es el resultado de los reclamos de los prisioneros políticos que exigen atención médica. "El tratamiento del Estado, además de la omisión, es la represión contra las personas que reclaman su derecho a la integridad personal y a la salud".

La situación de las prisioneras políticas no dista mucho de esta realidad. Las mujeres recluidas en el Buen Pastor de Bucaramanga denunciaron el 13 de febrero cómo a la tortura física se le suma la tortura psicológica. Guardias del INPEC les realizan requisas corporales invasivas, las obligan a desnudarse e inclinarse frente a ellos con la excusa de buscar estupefacientes, como ocurrió en días pasados con la prisionera política Yesenia Pabón.

"Las organizaciones de Derechos Humanos llevamos un largo tiempo exigiéndole al Estado que resuelva el problema de fondo en las cárceles y que cese el comportamiento represivo contra prisioneros y prisioneras políticas", señaló la abogada. Desde 1998 la Corte Constitucional declaró un estado de cosas inconstitucionales en las cárceles de Colombia, y la respuesta del Estado ha sido construir -con dinero de los EEUU- nuevas prisiones e imponer un nuevo modelo que mal llamó "nueva cultura penitenciaria", que se basa en la seguridad, la restricción de Derechos fundamentales y la construcción de más cárceles, siguiendo el modelo Estadounidense al que sólo le interesa el vínculo con lo económico. "El Estado busca acumular en las cárceles a los seres humanos, como en bodegas, con el propósito de llenar los bolsillos de los entes privados", concluyó Henriquez.

Yuly Henriquez, Lazos de dignidad

Fuente: Contagio radio, 12 de febrero de 2015

Lea en La Pluma:

Fallece prisionero político, Jesús Miguel Velandia, en la penitenciaria de Palo Gordo, Santander

Especial Colombia: La cárcel de Eron Picota trinchera de lucha




Palabras clave:Colombia  Santander  Jesús Miguel Velandia León  negligencia médica  penitenciaria de Palo Gordo  Crisis carcelaria  corrupción  tortura  Inpec  violación de DDHH  negación del derecho a la salud  Cárceles y penitenciarías  prisioneros políticos  prisioneros de guerra  luchas y resistencias  las comunidadrs en resistencia  Yuly Henriquez  Fundación Lazos de Dignidad  

Actualizado ( Martes, 17 de Febrero de 2015 19:58 )  

Otros artículos relacionados

Colombia : Manifiesto por la paz, hasta la última gota de nuestros sueños...   

 Colombia: Manifiesto por la paz, hasta la última gota de nuestros sueños

Existe en el corazón de América un refugio humano abrazado a tres cordilleras, arrullado por exuberantes valles, frondosas selvas, y bañado por dos océanos... Leer / firmar manifiesto

Contador de visitas

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy13435
mod_vvisit_counterAyer56038
mod_vvisit_counterEsta semana13435
mod_vvisit_counterSemana precedente480170
mod_vvisit_counterEste mes1583697
mod_vvisit_counterMes precedente2043764

We have: 597 guests, 1 members, 2 bots online
Tu IP es: 54.234.0.2
 , 
Hoy es el 21 de Ene de 2018