Esto se debe a la aceleración del ritmo de estrés de la vida profesional y alto costo del tratamiento de los problemas sexuales psicológicos comprar-rx.online
Inicio Articulos Politica America Latina


Las palabras y las cosas: acerca de las dictaduras

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

Emir SaderUn artículo de 2012 que sigue siendo actual

El zarpazo de los octavitos*, que llamaron de “dictablanda” a la dictadura militar, se repite en Chile. El gobierno neo-pinochetista de Sebastián Piñera hizo aprobar en el Congreso el reemplazo en los textos escolares de los términos de dictadura militar por “gobierno militar” y de “dictador”  por “General” para referirse a Pinochet. Si el intento de llevar a cabo esta relectura de la historia a hurtadillas allá fracasó,  pero nos deja enseñanzas.

¿Qué importancia tiene llamar a las cosas por su nombre? ¿Decir que la dictadura fue una dictadura y no una “dictablanda” o un “gobierno militar” o incluso “régimen autoritario”, como lo llama FHC [Fernando Henrique Cardoso, presidente de derecha predecesor de Lula, NdT] en sus análisis?

Llamar “dictadura” a la dictadura es afirmar  que es lo opuesto a la democracia. Decir que se trató de una dictadura militar quiere recordar que las FF. AA. brasileñas como institución, violaron sus atribuciones constitucionales y asumieron el poder del Estado.

Calificarlo de  "autoritario" o de “dictablanda” o de “gobierno militar” es esconder su naturaleza esencial: la de un gobierno impuesto por la fuerza de las armas al derrumbar a un gobierno constituido legalmente.

Cuando los órganos de la vieja oligarquía mediática brasilera llaman presidentes o expresidentes y no dictadores a Castelo Branco, Costa y Silva, Garrastazu Medici, Ernesto Geisel y Joao Figueiredo, los están equiparando con quienes fueron elegidos a través del voto popular y  ocultan su característica esencial que fue de convertirse en dirigentes por la fuerza de las armas y no por la voluntad popular.

"Gracias a la Folha de S. Paulo me enteré  que en un régimen totalitario, cuando se tortura o se ayuda a los torturadores no se  trata de una dictadura... Eso se llama una "dictablanda"!!!Uf...me alegra!!!"

Silenciar este carácter de dictadura militar les sirve para tratar de hacer olvidar el papel desempeñado por estos mismos medios  en ese entonces, atribuyéndole al gobierno democráticamente elegido los pretendidos proyectos de un golpe de Estado para luego bautizar el golpe de estado militar como “salvación de la democracia en peligro”. Precisamente, el famoso “¡agarren al ladrón!” sirvió para disfrazar lo que decían que buscaban evitar: el golpe y la instauración del régimen más brutal que conoció nuestra historia, una dictadura militar.

Siguen calificando -como hizo precisamente la propia dictadura militar que ellos apoyaron- “terroristas” a sus opositores como una forma de descalificar a los que, al contrario de ellos y contra ellos, resistieron, lucharon contra la dictadura y arriesgaron su vida en ese embate. Alegan que los que luchaban contra la dictadura querían instaurar acá otro tipo de dictadura. Una lectura muy particular de las intenciones, por parte de quienes apoyaron el golpe militar con el pretexto de la amenaza de un golpe de estado. Porque esto fue  lo que los militares realizaron realmente, con el apoyo y connivencia de estos medios, para instaurar durante más de dos décadas una dictadura militar y un régimen de terror.

Es importante llamar “democracia” a la democracia y “dictadura” a la dictadura. FHC prefirió calificar “autoritarismo” a la dictadura, y a la democratización del país, simplemente “lucha contra las secuelas autoritarias”. Según esta visión, la democratización era solamente una operación política superficial, basada en sacarle el maquillaje a un régimen autoritario para que se volviese democrático. Simplemente, desconcentrar el poder político en torno del Ejecutivo y desconcentrar el poder económico en torno del Estado, como fue la concepción de FHC que terminó por predominar en Brasil, en la época donde no se tocaron las estructuras de poder ‒los bancos, la tierra, los medios de comunicación, entre otros.

Así, por lo que cada uno entendía por dictadura ‒o autoritarismo‒, se puede comprender lo que cada uno entiende por democracia. Si es solo la igualdad formal jurídica propuesta por el liberalismo o si es una profunda democratización de las estructuras económicas, sociales y políticas de la sociedad.

Llamar a las cosas por su nombre es más que una simple cuestión de lenguaje. Es nombrar su contenido, sus determinantes sociales, sus características políticas. Las cosas no se reducen a su nombre, pero las palabras designan ‒o esconden‒ la naturaleza de cada cosa.

* NdT

En referencia a Octávio Frias de Oliveira, fundador del diario “Folha de São Paulo”. Ver del mismo autor “Os Otavinhos” [Los Octavitos]

Emir Sader

Original: As palavras e as coisas: sobre as ditaduras

Traducido por Juan Manuel Rendón

Editado por María Piedad Ossaba

Traductions disponibles : Français 

Fuente: Tlaxcala, 21 de septiembre de 2016

Artículos de Emir Sader publicados por La Pluma



Palabras clave:Dictadura | Dictablanda | Brasil | Chile | Falsimedia | América Latina | Abya Yala | Emir Sader  

Actualizado ( Martes, 25 de Octubre de 2016 17:06 )