Esto se debe a la aceleración del ritmo de estrés de la vida profesional y alto costo del tratamiento de los problemas sexuales psicológicos comprar-rx.online


Colombia: Paro civico nacional jueves 17 de marzo

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

Horacio Duque Giraldo1BisEl Paro civico del 17 de marzo con amenaza paramilitar uribista.

Desde los circulos del poder oligarquico pusieron en movimiento la maquinaria paramilitar para intimidar al movimiento popular e impedir el Paro civico del proximo jueves.

El Paro civico del 17 de marzo con amenaza paramilitar uribista.

Estamos en la víspera del Paro cívico nacional del jueves 17 de marzo; acción social colectiva que canalizara la expansiva inconformidad de los colombianos con la situación económica social y ética de la nación, reflejada en la baja popularidad del Señor Santos, colocada por debajo de los 25 puntos de aceptación entre la ciudadanía.

Grave deterioro político con serias implicaciones en el curso de la sociedad.

Si bien es cierto hay un marco de oportunidades políticas para la movilización popular y sus demandas, no lo es menos que se ciernen sobre esta un conjunto de amenazas y presiones sobre los organizadores y participantes en las manifestaciones que se darán para hacer visibles las reivindicaciones agrupadas en el Pliego de peticiones dado a conocer.

El señor Santos, a pesar de los consensos alcanzados en la Mesa de diálogos de La Habana sobre no criminalización de los movimientos sociales, mantiene intacta la fuerza de choque organizada en el Esmad (Escuadron anti motines) para aplastar la resistencia, la rebelión y el levantamiento popular que en los casos de la Guajira y Barrancabermeja, compromete de manera generalizada a la multitud.

En igual sentido se da el manejo de la red mediática que enmarca el sentido común según la discursividad oficialista para la cual vivimos un envidiable paraíso. Vendrá una avalancha de mentiras, señalamientos y estigmas para descalificar los propósitos de la acción social y popular.

Pero, el mayor peligro para el paro será el inesperado auge del neo paramilitarismo (urabeños, rastrojos, paisas, machos, Erpacs, águilas negras), que ya está dejando un reguero de víctimas y homicidios en distintos lugares del territorio nacional.

Dicha maquina de muerte está en escena y desata el terror y la muerte a su paso.

El neoparamilitarismo es uno de los más efectivos tentáculos de los dueños del poder.

No se trata de una rueda suelta que desborda la buena voluntad de las autoridades públicas.

Hay una coincidencia entre los recientes alineamientos políticos de las facciones de la casta dominante –santistas y uribistas-,  a propósito de la creación de los campos de concentración para ubicar a los integrantes de la resistencia campesina revolucionaria, y la serie de acontecimientos de sangre en que las autodefensas liquidan líderes populares y de los derechos humanos en puntos estratégicos del territorio: Putumayo fronterizo, Catatumbo, Bajo Cauca, Uraba, Soacha, etc.

Lo único cierto es que a pesar de tanta alusión y propaganda de la paz, el paramilitarismo sigue ahí, intacto y eficaz, como instrumento de los poderosos para aplastar cualquier insubordinación social que amenace los intereses de generales, banqueros, multinacionales, gamonales y caciques de la politiquería.

Nada aportan para esclarecer este perverso fenómeno, las recurrentes especulaciones de quienes, como León Valencia y Ariel Ávila, hicieron de la narrativa sobre este asunto, un jugoso y repúgnate negocio con los presupuestos públicos, que hasta para armar sus propios esquemas de autodefensa da. Son unos mercaderes de la muerte, a su manera, también. Lo que les sirve para proyectar su tránsito a la candidatura presidencial de Vargas Lleras, donde se acomodaran con sus conocidos mamotretos de siempre, funcionales a la dominación oligárquica (http://bit.ly/22ajDrO).

Sin tanto rodeo, el paramilitarismo es otro elemento endógeno del totalitarismo oligárquico que se nutre de las doctrinas anticomunistas contrainsurgentes drenadas por el imperio norteamericano mediante su plan Paz Colombia, en la versión de Obama.

Eliminarlo demanda suprimir esas visiones en la educación de los militares y policías, y obliga una perentoria y masiva depuración de los aparatos armados del gobierno, pues es desde las brigadas, batallones militares y comandos, desde donde se proyectan y organizan estas bandas sangrientas derechistas, financiadas por narcotraficantes, ganaderos, gamonales y empresarios delincuenciales.

Es un paso indispensable para que el proyectado Consejo de Seguridad previsto con la presencia nacional y regional de las Farc pueda adelantar acciones eficaces en la erradicacion definitiva de las autodefensas paramilitares.

En este escenario, lo que prende las alarmas es la infiltración del uribismo en el Paro del 17 de marzo, pues ya se sabe que tal agrupamiento es carnal del paramilitarismo y la parapolítica.

De manera oportunista, los seguidores del Innombrable, se han apropiado de las demandas populares para pescar en rio revuelto y generar violencia mediante grupos terroristas de choque, diestros en la provocación y la asonada de aventureros. De igual manera, mediante actos aislados que servirán de justificación a la acción militar y policial, a través del Esmad.

Esta apreciación bien se puede inferir de la sistemática campaña anticomunista adelantada por los voceros ultraderechistas del uribismo, como ese A. peña (http://bit.ly/1UofhqU).

Recurren a viejas monsergas para estigmatizar y señalar a los sectores independientes del movimiento obrero y popular, ajenos a la componenda y la manipulación del Estado y el poder como lo hicieron durante el largo y oscuro gobierno de l Seguridad democrática, en el que se realizaron toda clase de fechorías contra la sociedad, los derechos civiles y democráticos.

Engañosamente se visten de pacifistas para esconder su verdadera naturaleza violenta y depredadora.

Horacio Duque Giraldo

Fuente: Blog de Horacio Duque Giraldo , 13 de marzo de 2016

____________

Paro cívico del 17 de marzo desata nuevo ciclo de movilización social y popular en Colombia.

Crece la potencia y convocatoria del Paro civico del proximo jueves 17 de marzo.

La atencion de la multitud se vuelca sobre esta historica jornada que tiene como contexto la paz y terminacion del conflicto social y armado.

Despega un ciclo de rebelion antineoliberal del pueblo colombiano.

El Paro cívico nacional previsto para el jueves 17 de marzo y por un lapso de 24 horas será un acontecimiento político y social de gran impacto en el curso de la nación.

El aspecto más importante de esta coyuntura es su ocurrencia en condiciones de relativa atenuación de la violencia asociada con el conflicto armado, pues la tregua unilateral guerrillera que completa casi 8 meses, los productos (acuerdos parciales: agrario, político, cultivos de uso ilícito, victimas y fin del conflicto) y resultados (masificación del dialogo y la concertación) de los diálogos de La Mesa de La Habana entre el gobierno del señor Santos y las Farc, han creado un clima favorable a la expresión de la protesta y la acción de los movimientos sociales.

La única preocupación se deriva del comportamiento policial represivo del gobierno con el ESMAD, dispositivo que mantiene integra su capacidad de violencia contrapopular, y de la criminalización de la protesta por las instancias judiciales y administrativas.

Desde luego hay un riesgo de provocaciones y manipulación originada desde las facciones ultraderechistas asociadas al paramilitarismo, me refiero al uribismo, en un plan oportunista para pescar en rio revuelto.

No hay que olvidar que gran parte de los problemas que hoy afectan a las mayorías populares son consecuencia directa de los ocho años de gobierno fascista del Innombrable de Medellín.

Hoy se quieren lavar las manos y se hacen los locos con todas las tropelías de corrupción, actos criminales, falsos positivos y demás arbitrariedades ejecutadas a lo largo de ese oscuro periodo totalitario y despótico.

Hay que denunciarlos y desenmascararlos en el movimiento popular, agrario y sindical.

A pesar de estas dificultades, el Paro es una realidad que cobra forma y desde diversos ángulos se le identifica y significa su sentido con reflexiones y análisis que conviene recoger para fortalecer su legitimidad y necesidad en el curso histórico que caracteriza a la sociedad colombiana en la actualidad.

Quiero incluir tres aproximaciones al respecto.

Las dos iniciales las encuentro razonables y oportunas, pues nos ofrecen luces y pistas para valorar este trascendental evento que involucra a casi 50 millones de personas.

  1. El aporte de Alfonso Conde.

El profesor universitario Alfonso Conde, destacado dirigente comunista, se refiere así al Paro:

“La verdadera paz se consigue, más allá de los acuerdos para acallar los fusiles, con la solución de los conflictos sociales.

“Tales conflictos, que se han venido acumulando y represando a lo largo de los años, constituyen, como ahora, la presión suficiente que obliga a la protesta general de la sociedad.

“La intensidad de la protesta depende en buena medida de su motivación, que hoy es de alto nivel, y de su organización.

“La organización, cuya construcción se encuentra en proceso, aparece coordinada por la CUT, la CGT y la CTC, en cabeza de sus presidentes en el llamado Comando Nacional Unitario al cual asisten organizaciones sindicales y pensionales, agrarias representadas por la Cumbre Agraria, Étnica y Popular, ambientalistas, estudiantiles, comunales, étnicas, políticas, el transporte y la salud.

“Los voceros, Pedraza, Gómez y Morantes, podrán no ser lo más representativo de la movilización social pero, formalmente, dirigen el movimiento sindical y ya es la hora de los trabajadores y del movimiento campesino y de su lucha coordinada.

“El 17 de marzo próximo, día del paro nacional convocado por la coordinación mencionada, además de protestas en la forma de paros cívicos locales o regionales como en Barrancabermeja y la Guajira, habrá interrupción de la producción y el transporte en múltiples sectores además de movilizaciones en todo el país.

Se inicia un ciclo de protestas por la situación social y para consolidar la construcción de los acuerdos de paz con todas las insurgencias. Luego vendrán las movilizaciones del 9 de abril, por la paz y la refrendación de los acuerdos de La Habana, y del 1 de mayo, preparatorias de un Paro Cívico Nacional.

“Se protesta por el hambre en la Guajira, contra la política neoliberal y por la defensa del patrimonio nacional, contra las privatizaciones en el sector energético y otros, contra el gran deterioro del ingreso de los colombianos y la consecuente reducción de la capacidad de consumo, por alza general de salarios, contra el deterioro ambiental derivado de la locomotora minera, por la defensa del agua, contra las reformas presentadas o proyectadas que afectan a los trabajadores, por el cumplimiento de acuerdos con campesinos, maestros y pensionados, por salud y educación de calidad para todos los colombianos, contra la corrupción estatal y el robo continuado a la sociedad.

“En el centro de la protesta nacional se resaltará el apoyo social al proceso de diálogos que se desarrolla en Cuba entre la insurgencia de las FARC y el gobierno de Santos, por su culminación y refrendación popular, y la exigencia de iniciación de conversaciones públicas con las otras insurgencias” (http://bit.ly/1TVTcBx).

Coincido plenamente con esta percepción, destaco que se delimiten los paros cívicos regionales en el departamento de la Guajira y en la ciudad de Barrancabermeja. Igualmente que se ubique el paro como el principio de un ciclo que suma otras acciones posteriores -9 de abril por la paz- y un paro cívico de mayo contundencia para alcanzar los objetivos planteados.

Estamos pues en un movimiento proceso incremental que debe irse cualificando en sus propósitos políticos que bien pueden inscribirse en una estrategia de guerra política de trincheras en contra de la casta oligárquica dominante y su decadente régimen de dominación.

  1. Editorial de la Crónica del Quindío.

El periódico La Crónica del Quindío, que circula en ese pequeño pero importante departamento donde residen casi 800 mil personas, se ocupa hoy sábado 13 de marzo del Paro para plantear unas críticas que me parecen razonables aunque ellas bien pueden asumirse organizando mejor las consignas de la protesta. Es cosa de hacer por los organizadores y promotores de la jornada popular.

Dice así el editorialista:

“El paro del 17

“Son tantos los motivos que las centrales obreras colombianas han expuesto para la realización del paro nacional programado para el próximo 17 de marzo, que podría no entenderse de verdad el sentido de la protesta. Es una lista como la de un mercado: contra la venta de Isagén, la reforma tributaria, la liquidación de Caprecom y Saludcoop y el descalabro de Reficar.

“Piden alza general de salarios y del subsidio de transporte,  reducción de las tarifas de servicios públicos, de transporte y de combustibles,  congelamiento de peajes, acceso al espacio público para los vendedores informales, empleo en condiciones de trabajo digno y decente, una política de formalización laboral, garantías para libertad sindical, no criminalización ni judicialización de la protesta social,  fortalecimiento del régimen de prima media, revisión de los TLC firmados con varios países, rechazo a la importación de alimentos con arancel cero y el desmonte de las licoreras.

“Los últimos paros que recuerda el país no han sido propiamente de sindicatos, sino de gremios, especialmente los del sector agropecuario: cafeteros, paneleros, paperos, lecheros, etc. Protestas por los bajos precios de los productos y el poco o casi nulo apoyo del Estado. Muy seguramente que muchos de estos sectores agropecuarios tendrán representación en la huelga del 17 de marzo, pero han tenido, objetivos mucho más claros.

“El derecho a la protesta es una norma constitucional, que se debe ejercer con absoluto y total criterio. Hacer de las peticiones un ‘sancocho’ que se vuelve incomprensible no es conveniente. Qué se le puede contestar a un ciudadano de a pie cuando pregunta: ¿Por qué razón es el paro del 17 de marzo? Son tantas y variadas las peticiones, que uno se queda sin respuesta.

“Qué bueno poderle decir a ese ciudadano: ‘Los trabajadores están pidiendo un alza general de salarios’. Y claro, eso implica casi todo, pues si hay un salario justo y equitativo, muchas de las otras peticiones consignadas en el pliego podrían desaparecer. O, ‘los trabajadores están protestando contra la corrupción política y administrativa del gobierno’, que encierra los otros temas de la protesta del 17 de marzo.

“No tiene sentido decir que se protesta contra la liquidación de Caprecom y Saludcoop, dos de las empresas más corrompidas en el sector salud, que salvarlas era peor a liquidarlas. Los trabajadores de una y otra podrán pasar, como se ha prometido, a otras organizaciones, lo mismo que los afiliados. Los desajustes que se presentan por las liquidaciones eran previsibles, pero muy seguramente, con el tiempo, se irán arreglando las cargas. No se puede defender lo indefendible, cuando, además, hay de por medio una carga de corrupción tan enorme.

“En fin, nos parece válida la protesta de los trabajadores, con la petición general de mejores salarios, pues la inflación, aupada desde el 2015 por el aumento del precio de dólar, ha dejado con poco valor el incremento que el gobierno autorizó para el salario en este año. Esperamos que se haga en completa calma, en aras de contribuir con la paz del país.

“También esperamos que detrás de la protesta no haya intereses políticos partidistas relacionados con el proceso de paz, pues siendo este uno de los más importantes alentadores de la opinión colombiana en este momento, es muy probable que cualquier movimiento social se protagonice para torpedear la marcha de este propósito nacional.

“El paro nacional del próximo 17 de marzo puede convertirse, además, en un paro solo gubernamental, pues no se nota mucho la participación de los sindicatos de las empresas industriales, comerciales y otras del sector privado. Un paro contra el gobierno, que puede aprovecharse por la oposición radical de este, con fines no muy santos.

“Protesta organizada y sentida, sí, como un derecho constitucional y democrático, pero con cordura y en condiciones de paz” (http://bit.ly/1MehnTu).

La crítica del matutino me parece saludable, aunque a  mi juicio, no es dable omitir agravios y problemas de urgente atención por parte del Estado y las empresas capitalistas.

Es cosa de precisar adecuadamente el “significante vacío o maestro” en el que se van anclando los nodos equivalenciales que forman la sustancia de la geografía del malestar ciudadano.

  1. La diatriba del anticomunista uribista Ariel Peña

Registro también la posición de los integrantes del denominado Centro Democratico que maneja Uribe Velez, facción política ultraderechista y paramilitar, la cual se ha infiltrado de manera oportunista en el Paro cívico para pescar en rio revuelto. No obstante ser Uribe uno de los principales autores de la violencia contra campesinos, trabajadores, líderes de derechos humanos, sindicalistas, mujeres, promotor de masacres (Santiago Uribe), homicidios, falsos positivos, de la corrupción en el estado (hijos de Uribe) e ilegalidad contra los derechos democráticos, en la presente coyuntura quieren aparecer como los adalides de la sociedad en su conjunto.

Son de un cinismo que repugna.

Sinvergüenzas!!!!.

Hicieron lo que todo el mundo sabe y conoce y ahora se hacen los locos.

Traigo colación esta columna de Peña, porque es la evidencia palpable de la mentira y manipulación orquestada desde la caverna anticomunista y contrarrevolucionaria.

Hay que estar muy atentos con estas fichas provocadoras (proclives al paramilitarismo) que, no obstante hablar de paz, democracia y pluralismo, tienen planes golpistas, desestabilizadores y sangrientos. Es lo único que han sabido hacer en su siniestra historia politiquera.

Leamos:

“En los primeros días de este año  escribimos una columna titulada “En el 2016 la lucha social será liderada por los sindicatos”, precisando la justeza de la realización de un  Paro Nacional. Hoy es una realidad y será el próximo jueves 17 de marzo, teniendo como condiciones que debe ser pacífico, pluralista y democrático (consigna que copiaron algunos que no representan los intereses de los trabajadores ni del pueblo). Además no se puede pasar por alto que la primera persona que invitó a la realización del Paro fue el presidente de la CGT (Confederación general del trabajo) a raíz del aumento exiguo en el salario mínimo.

Sin embargo le han surgido a la realización de la protesta, como era de esperarse, el oportunismo de la grupería marxista leninista, quienes pretenden que el Paro sea un apéndice de la negociación en La Habana, ya que la toman igual que en el Concilio Vaticano Primero de mediados del siglo XIX como el “principio y fin de todas las cosas”. Hay que respetar la independencia y la democracia del sindicalismo, quien es el que lidera esta gran jornada, porque indudablemente el desarrollo y la lucha de las fuerzas sociales es lo que permite ampliar y fortalecer la democracia.

La CGT está liderando la protesta con las otras centrales CUT y CTC. Por ello el acontecimiento de jueves 17 en Colombia se debe de considerar como un hito  en Latinoamérica, en donde el neomarxismo o socialismo del siglo XXI, con sus gobiernos “progresistas” se dio a la tarea  de reducir el índice de sindicalización y de  perseguir a los  dirigentes; de allí que  salvo contadas excepciones, en los países de la región no han habido Paros Nacionales en los últimos años.

También hemos dicho que hay que separar la protesta social de los diálogos de La Habana, ya que las Farc al abrazar los dogmas marxistas y no pueden representar a ningún sector del  pueblo. El comunismo totalitario, en  más de 165 años de existencia, ha sido uno de los peores enemigos de la humanidad. De ahí que no hay que catalogar la lucha social como patrimonio de grupo político alguno, mucho menos  del marxismo leninismo que por su carácter criminal y burocrático es la antítesis del bienestar de los pueblos.

Cuando se sigue hablando de “enemigos de la paz”, después de 3 años de negociaciones en La Habana, habría que recordar al gran escritor francés Albert Camus en su magistral novela “La Peste”, quién describe cómo unos contrabandistas asesinan a quienes tienen la cura en contra una terrible enfermedad en la ciudad de Orán (Argelia), que se encontraba en cuarentena, porque los delincuentes se enriquecían con el sufrimiento ajeno. Análogamente en Colombia los únicos enemigos de la paz son los traficantes de armas, el narcotráfico y los que buscan montar una dictadura perpetua de corte stalinista usando la violencia y la mentira, que es el caso de las Farc y el Eln, a quienes no les importa los padecimientos de las masas, por eso exhiben su perfidia.

Hay  organizaciones  y personalidades que tienen reparos  a la forma como se han llevado los diálogos en Cuba, pero no se pueden considerar enemigos de la paz. Dentro de sus generalidades para Colombia se podrían mencionar la  existencia de una paz política que sería la que se negocia en La Habana, y la paz social que es la que buscan las organizaciones populares, especialmente  las sindicales, que mediante la protesta civilizada luchan por  una mejor calidad de vida para la ciudadanía.

La infiltración mamerta al Paro Nacional con sus aparatos, no tendrá ninguna incidencia, ya que sus objetivos no tienen nada que ver con las reivindicaciones de los trabajadores y del pueblo en general; pero hay que estar alerta para que no haya aventuras. Además a  la protesta no se le pueden colocar calificativos absurdos que solo sirven para confundir, porque las luchas populares son legítimas y cualquier utilización torcida que se quiera hacer de las mismas hay que rechazarla sin ambages.

El  jueves 17 de marzo, acompañando  al  Paro Nacional se realizarán a lo largo y ancho del país grandes movilizaciones, especialmente en las principales ciudades, en donde las centrales obreras encabezadas por  la CGT, demostrarán su capacidad de convocatoria; todo ello coordinado por  el Comando Nacional Unitario. La jornada del 17 debe  contribuir a elevar el nivel de lucha de la población y aumentar el prestigio del sindicalismo y de las organizaciones sociales. En Colombia el nivel de sindicalización es bajo, pero una gesta como la del Paro Nacional contribuye de manera significativa a identificar en el seno del  pueblo quiénes genuinamente representan sus intereses (http://bit.ly/1UofhqU)

Dejo ahí. Seguimos atentos a todos los eventos, sociales y en los medios, relacionados con el Paro.

Nota 1. Saludamos la 5 Cumbre por la paz que se realizara desde el 16 de marzo en Cali y otras 30 ciudades más, organizada por la rectoría de la Universidad Libre de Cali. Encomiable esfuerzo del Rector Libardo Orejuela Díaz, brillante académico y orador. Allí estaremos muy atentos al trabajo y el analisis. (http://bit.ly/22by8Ik).

Nota 2. Apoyo a la importante tarea de nuestro querido compañero Nelson Viloria Larios, Secretario general de la Asociación Agraria campesina del departamento del Atlántico – Asoagro-, quien adelanta importantes preparativos de la Cumbre de Organizaciones Sociales y Políticas del Atlántico del 12 de marzo y el paro nacional del 17 del mismo mes (http://bit.ly/1pmq49L).

Nota 3. Recomiendo la columna de Juan Diego Restrepo en la Revista Semana. En la misma se amplían las pruebas sobre la responsabilidad de Santiago Uribe Velez, hermano del Innombrable, en la promoción del paramilitarismo, tanto en el nordeste como el suroeste antioqueño. Un verdadero criminal de guerra este sujeto.

Valiente Juan Diego. Hace frente a una mafia criminal y sin hígados. Felicitaciones. (http://bit.ly/1pDx0iL)

Horacio Duque Giraldo

Fuente: Blog de Horacio Duque Giraldo , 12 de marzo de 2016

__________________

Campos de concentración santouribistas y vía crucis popular.

Con la reforma a la Ley de Orden publico que crea los "campos de concentracion" y la reorganizacion neoliberal del territorio se recompuso la manguala santouribista para torpedear y destruir el proceso de paz. 

Ahora el caudillo paramilitar va por el Acuerdo especial de La Habana para exigir su revision, renegociacion y la invalidacion de los consensos parciales firmados hasta la fecha.

Campos de concentración santouribistas y vía crucis popular.Ni por las moscas se les ocurrió al gobierno del señor Santos y a sus Ministros, en el debate de la reforma del artículo 8 de la Ley 418 de 1997 sobre orden público, considerar las propuestas de la contraparte –las Farc- en la Mesa de conversaciones de La Habana, sobre territorios de paz formulada recientemente a propósito del fin del conflicto (http://bit.ly/1XhZo4x).

Forma despótica que desconoce la concertación bilateral en lo relacionado con los asuntos de paz según el Acuerdo especial para poner fin al conflicto social y armado.

Con quien si fue bastante comedida la delegación santista en el hemiciclo parlamentario, fue con la jauría del Innombrable, este se dio todas las libertades para imponer sus puntos de vista respecto de los denominados “campos de concentración” hitlerianos que se han diseñado para ejecutar el exterminio humano, militar y biopolitico de los militantes de la resistencia campesina revolucionaria armada.

Es el viejo sueño de la oligarquía coaligada que al tiempo que habla del fin de la guerra somete al más cruel vía crucis los dirigentes y líderes populares y campesinos, asesinados en un “gota a gota” que recuerda el exterminio incremental de la UP por los grupos militares y paramilitares, después de los tratados de la Uribe/Meta, en el gobierno de Belisario Betancur.

En efecto, en la reforma del artículo 8, de la ley 418 de 1997, para implementar el orden territorial en la concepción oligárquica santista de la paz, se han reencontrado las dos facciones de la casta dominante en el Estado y la sociedad nacional. En el nuevo texto se han consagrado todas las pretensiones retardatarias del principal núcleo enemigo de la paz que avanza en las conversaciones de La Habana. Uribe ha dicho que no se ha plegado al gobierno y, por lo contrario, éste acepto cada una de sus propuestas (http://bit.ly/225M8qr), las cuales implican el más minucioso empadronamiento policial, judicial y de inteligencia (huellas dactilares, formularios con detalladas hojas de vida, registros del iris, etc.), con elementos muy puntuales, a la manera biopolitica, de tal forma que posteriormente se facilite la labor de exterminio de los combatientes revolucionarios por parte de las bandas paramilitares organizadas por las entidades militares oficiales, con amplia financiación empresarial y gubernamental.

Es el calco matemático del modelo hitleriano de exterminio y campos de concentración utilizados en la segunda guerra mundial para asesinar millones de seres humanos en Europa.

Conviene considerar en este análisis sobre el paso unilateral dado por Santos, que la Ley 418 de 1997 (http://bit.ly/1QGLQxC), es un abundante instrumento jurídico, con más de 140 artículos, expedido en pleno auge del narcotráfico y del proceso 8000, utilizado como palanca para la organización de las Convivir, transformadas por Uribe Vélez y sus compinches del narcotráfico (Mancuso, Escobar, Don Berna, Santoyo et. Al), en los sanguinarios grupos paramilitares que ejecutaron, durante los años novena y primeros del siglo XXI, masacres, homicidios, torturas, desplazamientos y exterminios de comunidades indígenas, campesinas y afros.

Ciertamente fue Uribe Vélez el mayor manipulador y beneficiario de dicha ley la cual posteriormente ha sido renovada con la Ley 548 de 1999, modificada parcialmente por la Ley 782 de 2002, reglamentada por el Decreto Nacional 128 de 2003, reglamentada por el Decreto Nacional 2767 de 2004, reglamentada por el Decreto Nacional 395 de 2007, reglamentada por el Decreto Nacional 1059 de 2008 y reglamentada por el Decreto Nacional 1980 de 2012.

Se trata de todo un dispositivo contrainsurgente estratégico para ser usado en los planes de ordenamiento territorial post conflicto, según la conveniencia de las castas oligárquicas dominantes, tanto en el plano nacional como regional. Nada que ver esto con la paz con justicia social. Lo que está en curso es la purificación social y racial de los territorios para permitir la explotación minera, petrolera y agro industrial.

El avance legislativo de Uribe Vélez, que saluda entusiasta Santos y su cuartel politiquero, le ha dado alas para proponer una concertación contra reformista en el proceso de paz. Ni corto ni perezoso ya pidió un cambio en la orientación del Acuerdo especial de La Habana que le da soporte a las conversaciones para finalizar el conflicto bélico nacional. En los mismos términos hace su demanda uno de sus cercanos amanuenses políticos, el señor Ordoñez de la Procuraduría.

Ocurrida la recomposición política santouribista, ahora el objetivo es destruir la Mesa de La Habana. Son los resultados de la inconsecuencia oficialista. Los ha debilitado la crisis económica, fiscal y ética que les sacude sin pausa.

Sin embargo, el punto más delicado de este cuadro coyuntural, es el vuelo que toma la acción violenta paramilitar por todas las regiones. Las masas populares, sus líderes, hombres y mujeres, están siendo sometidos a un vía crucis sangriento.

Dice la señorita Juanita, de la Silla vacía que crece el reguero de los acribillados por los grupos paramilitares y las bandas criminales en las regiones (http://bit.ly/1QMyjG8).

La sesuda analista, cercana al oficialismo, cuenta que: Desde hace quince días, han matado cinco líderes sociales y amenazados a otros tres.

Los casos.

A Willar Alexander Oime Alarcón lo mataron en pleno centro histórico de Popayán.

Maricela Tombé era una líder de Tambo, en el Cauca y recibió un fulminante y artero disparo en su cabeza.

El 28 de febrero, un hombre desconocido le disparó en la cabeza a Maricela Tombé, secretaria de la Junta de Acción Comunal de la vereda Brisas y expresidenta de la Asociación Campesina Ambiental de Playa Rica (Ascap) en el Tambo.

“Sabemos que en estos meses han aparecido hombres con armas largas, unos vestidos de civil, otros con camuflaje y camiseta negra,” dice Miguel Fernández, defensor de derechos humanos del Cauca.

Dos días después del asesinato de Maricela, el primero de marzo, Nini Johana Daza, gobernadora del resguardo indígena de Concepción en Santander de Quilichao en el Cauca, recibió unos mensajes de texto amenazandola.

Lo mismo le pasó el 6 de marzo a Margarita Hílamo, gobernadora del resguardo indígena de Huellas en Caloto, Cauca y que según Amnistía Internacional recibió un mensaje de texto que decía: “sáqueme esta gente de la finca que en diez horas voy a mandar 1600 hombres de las Águilas Negras con la orden de matar a quien sea.”

En Los Palmitos, Sucre, mataron a Hernando Pérez Iriarte, de 66 años, un líder regional que representaba a varias familias en una solicitud de Restitución de Tierras ante la oficina de restitución de Sucre.

El 2 de marzo, al líder indígena Willar Alexander Oime Alarcó y miembro de una asociación resistente a la minería, le llegaron dos hombres en una moto en pleno Centro Histórico de Popayán y le pegaron cuatro tiros. Murió a las 7:20 pm en el Hospital Universitario San José de Popayán.

El 4 de marzo, a Luz Stella Angulo, militante de la UP en el Cesar, la pararon dos hombres armados cuando salía de una junta de acción comunal y le dijeron que tenía 72 horas para abandonar el departamento.

Dos días después, a Klaus Zapata, militante de la juventud comunista en Soacha, le pegaron dos tiros mientras jugaba fútbol con sus amigos y se murió horas después.

“Aquí en Soacha vienen pasando cosas raras. En algunas reuniones de la Juventud Comunista se aparece la SIJIN. Tenemos abierto un expediente en la Policía y a mi hace poco me pararon cuando fui a comprar unas naranjas porque sí”, dijo Heiner Gaitán, amigo de Klaus.

“Para nosotros esto no es un hecho aislado y puede tener móviles políticos porque él era comunicador y venía adelantando denuncias sobre las ollas de microtráfico y la minería ilegal en el páramo de Sumapaz.

Y en la tarde del 7 de marzo, William Castillo, integrante de la NP y de Organizaciones Agrarias y Populares, lo balearon en un establecimiento público del barrio Villa Echeverry en el Bagre, Antioquia.

El Comité Permanente para la Defensa de los Derechos Humanos (CPDH) considera que tantos casos similares en tan poco tiempo no es coincidencia.

“En 2016 se han presentado amenazas, desplazamientos y hostigamientos a organizaciones y comunidades campesinas de las regiones de donde provienen estos líderes,” dice el informe que nos enviaron.

“Están asesinando a líderes políticos. Esto no es delincuencia común ni casos aislados. Estamos hablando de figuras importantes y tenemos información de presencia activa de paramilitares en esas zonas,” dice Cepeda.

Según cifras de NP, desde que nació en 2012, 102 seguidores han muerto por razones desconocidas. Como contamos, solo en 2013, 15 miembros fueron asesinados por sicarios, cinco más murieron en enfrentamientos con el Esmad durante las protestas agrarias y otros cinco fueron víctimas del Ejército, varios de ellos en los paros agrarios.

Tras estos nuevos ataques, los movimientos izquierdistas tienen miedo de que se repita la historia del exterminio de la UP.

“Estoy muy preocupada. El paramilitarismo está más vivo que nunca y me da mucho miedo que repitamos la dosis,” dice Aída Avella. ¿La historia se repite? Avella comenta que le envió una carta a Juan Manuel Santos y que el paramilitarismo se reactivó en muchas zonas del país.

A finales de la década de los ochentas, tres mil militantes, ocho congresistas, dos candidatos presidenciales, trece diputados, setenta concejales y once alcaldes de ese partido que surgió de las negociaciones fracasadas con las Farc fueron asesinados.

“Estamos muy asustados. No sabemos cómo leer esto. Si antes de la firma ya está pasando esto, dígame ¿cómo será después?”.

“Esto se llama crónica de una muerte anunciada. Así empezaron los asesinatos de la UP.

Era uno aquí, otro allá, y cuando se dieron cuenta habían muerto miles,” dice Ariel Ávila, investigador de la Fundación Paz & Reconciliación.

Avella, de la UP, dice que le envió una carta ayer al presidente Juan Manuel Santos con “reportes de reactivación del paramilitarismo en muchas regiones.” Según ella, en el Meta reapareció el Ejército Revolucionario Anticomunista de Colombia (ERPAC), una de las cinco bandas criminales activas en el país y herederos del Bloque Centauros de las Autodefensas Unidas de Colombia.

Por ejemplo, en la vereda Restrepo, en ese departamento, ya hay denuncias de una lista con cuarenta nombres de personas “por asesinar”.

En Río Sucio, Chocó, también hay reportes de hombres armados que reparten propaganda contra el plebiscito, según Avella.

En Santander, se denuncio que, entre el 1 y 2 de marzo, paramilitares repartieron panfletos amenazantes en algunas calles y casas de Barrancabermeja.

Y hace unos días amenazaron a Andrés Echeverri, hijo del alcalde Darío Echeverri.

En Casanare ya hay denuncias de cobro de peajes por hombres con brazaletes de las AUC en las carreteras.

En el Quindío, en el municipio de Pijao, los Urabeños patrullan el pueblo y las veredas mineras de la mano de los integrantes del batallón de alta montaña de la Octava Brigada.

Las amenazas no son nuevas. Para muchos líderes de la Unión Patriótica fue una verdadera hazaña hacer campaña en las pasadas elecciones regionales de octubre.

Un mes antes de las votaciones, según la Unidad Nacional de Protección (UNP), había 29 aspirantes de este partido con medidas especiales de seguridad.

A Ruben Quintero, aspirante a la alcaldía de Teorama, en Norte de Santander, lo amenazaron de muerte si no dejaba de hacer campaña.

A Miguel de la Vega, que quería llegar a la asamblea de Girón, le llegó un panfleto que decía: “La Unión Patriótica no puede participar en los comicios políticos” .

Jesús María Turizo, que era candidato a la alcaldía de Soledad, Atlántico, recibió un panfleto firmado por las Águilas Negras que lo amenazaba a él y a todo aspirante a concejos o asambleas en la zona.

Y hasta a Aída Avella le tocó prestarle por unos días su escolta a Imelda Daza, candidata a la gobernación en el Cesar, para que la acompañaran en sus recorridos por el departamento.

Otro inteligente directivo emergente de la periferia agraria de colonización y pobreza abunda en sus datos sobre este siniestro escenario de violencia en tiempos de paz.

En tono pacifico reclama al Jefe de la Casa de Nariño que: “Presidente Santos, de usted depende que no nos sigan matando” (http://bit.ly/1LgHIWe), para seguidamente hacer la relación de los acribillados y perseguidos por el neoparamilitarismo bipartidista.

Nota 1. Bien por la estocada final dada por el valiente y audaz Fiscal Montealegre y el Contralor al plebiscito enmermelado de Santos y su casta corrupta de politiqueros congresionales.

Nota 2. Otra felicitación para el Fiscal Montealegre y su Vice Fiscal Perdomo por las acciones judiciales en contra de la red criminal y corrupta de los hijos del “Innombrable”, Tomas y Jerónimo, los chatarreros a los que no les cabe un peso más merced al desfalco continuado del Estado durante el fatídico ochenio y los años que van del sucesor acusado de traidor.

Horacio Duque Giraldo

Fuente: Blog de Horacio Duque Giraldo, 11 de Marzo de 2016

_______________

Pliego petitorio del Paro cívico del 17 de marzo.

Como reflejo del contexto politico de paz que vive la nacion a raiz de los avances en los dialogos en la Mesa de La Habana entre el gobierno y las Farc, el proximo 17 de marzo se realizara un potente y transformaor Paro civico y popular nacional. 

Respaldamos esa accion colectiva y demandamos del gobierno las mayores garantias y respeto por el derecho a la protesta pacifica y democratica.

Desde ANNCOL respaldamos la convocatoria al Paro civico, democratico, pacifico y pluralista, que ha sido planeado por las Centrales obreras y los Movimientos sociales y populares para el proximo jueves 17 de marzo.

A continuacion incluimos la Carta que los organizadores de dicha jornada le han remitido al Presidente Juan Manuel Santos. En el texto se relaciona el Pliego de peticiones que debe ser negociado con el Jefe de la Casa de Nariño y su gabinete ministerial y ejecutivo.

Nos parece que dicho pliego debe incluir el tema del caos de Transmilenio en Bogota y la necesidad de que el gobierno del Alcalde Enrique Peñalosa inicie rapidamente las obras de construccion de la Primera Linea del Metro.

El derecho a la movilidad de millones de bogotanos es una prioridad social y comunal.

Conviene sugerir a los organizadores del paro que se indiquen explicitamente el repertorio de acciones pacificas que se realizaran durante la movilizacion civica para que se logre incluir la mayor cantidad de personas en su realizacion.

El siguiente es el texto de dicha Carta con el Pliego de peticiones.

Doctor

JUAN MANUEL SANTOS CALDERÓN

Presidente de la República

Presidencia de la República de Colombia

Palacio de Nariño

Bogotá, D.C.

Señor Presidente:

Luego del fracaso en las negociaciones del Salario Mínimo Legal, la absurda y arbitraria venta de ISAGEN, el escándalo de REFICAR, el anuncio de la Reforma Tributaria lesiva para los sectores populares, la liquidación de CAPRECOM y de SALUDCOOP, el incumplimiento para con los pensionados y los trabajadores sobre un acuerdo suscrito con usted para reducir los aportes en salud del 12 al 4% y el restablecimiento del valor del recargo nocturnos y los dominicales y festivos, constatados los incumplimientos a los acuerdos suscritos con Dignidad Agropecuaria, Cumbre Agraria, así como con la cruzada camionera, taxistas y otros sectores; sumando a lo anterior, la nociva agenda legislativa, el alto grado de empobrecimiento de nuestros campesinos y la mayoría de la población, el alto costo de la canasta familiar y el transporte público, el desempleo, la informalidad, la impagable deuda externa, todo ello producto de un modelo económico neoliberal regresivo, hemos decidido convocar, organizar y llevar a cabo una JORNADA NACIONAL DE PROTESTA bajo la figura de un PARO NACIONAL, el cual se llevará a cabo el día 17 de marzo del presente año, en todo el territorio Colombiano.

Conoce usted, señor Presidente, la tragedia que vive nuestra niñez en muchos lugares de Colombia donde, en una macabra danza de la muerte miles de niños fallecen de hambre, sed y toda clase de enfermedades, por el abandono de su gobierno y de una clase dirigente arrogante y mezquina. El paramilitarismo lejos de desmontarse, sigue rampante en el territorio nacional sembrando muerte y terror, constituyéndose en un obstáculo y una amenaza para las garantías que deben gozar las ciudadanías para el pleno ejercicio de sus derechos y pervivencia en el territorio.

Las organizaciones firmantes apoyamos las negociaciones del gobierno nacional con las guerrillas para poner fin al conflicto interno, impulsaremos el mecanismo de refrendación que acuerden las partes y pedimos total compromiso en el cumplimiento de lo acordado. El momento exige el máximo de responsabilidad para evitar más frustraciones para nuestro pueblo y poder concretar el anhelado acuerdo de paz.

Pedimos al gobierno nacional que de la misma manera que se negocia en La Habana, se atiendan los reclamos y la participación de los sectores gremiales y sociales, y se respete la protesta ciudadana.

En este orden de ideas a continuación nos permitimos plantear, el Comando Nacional Unitario y la Coordinación de organizaciones sociales y políticas, las principales exigencias que requieren de una respuesta urgente de parte de su gobierno a saber:

1. Desarrollar un programa estructural con medidas de emergencia para el pueblo guajiro y otros más donde la hambruna y la muerte de la niñez, es una vergüenza para Colombia.

2. Cumplimiento de los acuerdos firmados entre el gobierno y las diferentes organizaciones representativas de los trabajadores, pensionados, campesinos, afros, estudiantes, indígenas, transportadores y empresarios agrarios.

3. Frente a la carestía de la vida, demandamos alza general de salarios y del subsidio de transporte, con equidad salarial para las mujeres y reducción de las tarifas de los servicios públicos y el transporte urbano. Disminución del costo de la canasta familiar y el establecimiento de mínimos vitales.

4. Defensa del patrimonio público, especialmente de Ecopetrol (construcción del PMRB, no a la venta de las filiales ni al cierre de campos petroleros) y las empresas públicas territoriales, entre otras: Aseo, ETB, EAAB, EEB, Emcali y la participación del Estado territorial en ISA, ISAGEN.

5. Evaluación y revisión de los Tratados de Libre Comercio. Defensa de la producción nacional, tanto agropecuaria como industrial, mediante mecanismos arancelarios, tributarios, financieros, condonación parcial de deudas y rebaja de intereses para los productores agropecuarios afectados por el verano, entre otros. Rechazo a la importación de alimentos con arancel cero y el desmonte de las licoreras.

6. No a la privatización de la salud y la educación a cargo del Estado y demandamos  Incremento presupuestal para estos sectores. Dignificación de la salud de los y las docentes y pago de deudas laborales. Reforma universitaria democrática y concertada y la condonación de deudas de estudiantes con el ICETEX y fortalecimiento presupuestal del SENA.

7. Promoción del empleo en condiciones de trabajo digno y decente, política de formalización laboral y ampliación de las plantas de personal en el sector público y privado, con quienes cumplan funciones permanentes y misionales, así como protección del derecho al trabajo y acceso al espacio público para los informales.

8. Promover un ordenamiento territorial con base a la protección del medio ambiente, el agua como un derecho humano fundamental y los ecosistemas estratégicos esenciales para la vida. Exigimos la moratoria minera, los acatamientos a los fallos de la Corte Constitucional, la consulta previa vinculante y decisoria para los proyectos minero-energéticos y prohibirlos en los cascos urbanos.

9. Reducción de los precios de los combustibles y congelamiento de peajes, así como también, impedir la cesión de corredores viales.

10. La reforma tributaria no puede ser de carácter regresivo, por consiguiente, se elimine las exenciones tributarias a las multinacionales y no se aumente el IVA, ni se amplié su base gravable, ni se impongan cargas tributarias a la clase trabajadora y pensionados y se elimine el 4x1000.

11. Defensa de la tierra y los territorios para la producción agropecuaria del campesinado y el reconocimiento de sus derechos. Fortalecimiento de la economía propia. Sustitución concertada y gradual para los pequeños productores de cultivos de uso ilícito.

12. Garantía plena de los derechos humanos, libertades sindicales y no criminalización ni judicialización de la protesta social y reparación colectiva. Desmonte del ESMAD.

13. Fortalecimiento del régimen de Prima Media (Colpensiones) y no realizar modificaciones regresivas al régimen pensional. Pleno reconocimiento de los derechos prestacionales de militares y policías en retiro.

14. Disminución de las tasas de interés acabando la especulación financiera, protegiendo al sector de la economía solidaria (cooperativas, cajas de compensación).

15. Definir una política pública concertada de lucha contra la corrupción y la impunidad, que tenga en cuenta el fortalecimiento de los órganos de control y la justicia.

Centrales Obreras: CUT, CGT, CTC.

Movimientos Sociales.

Horacio Duque Giraldo

Fuente: Blog de Horacio Duque Giraldo, 10 de Marzo de 201

Artículos de Horacio Duque Girado publicados por La Pluma



 

Palabras clave:Colombia  Paro civico nacional  J17  acción social colectiva  inconformidad  grave situación económica  social  ética  nación  deterioro político  movilización social y popular  revueltas lógicas  Proceso de Paz  Mesa de diálogos  La Habana  Cuba  Movimientos sociales  Centrales sindicales  Horacio Duque Giraldo  

Actualizado ( Miércoles, 16 de Marzo de 2016 14:04 )  

Otros artículos relacionados

Colombia : Manifiesto por la paz, hasta la última gota de nuestros sueños...

Colombia: Manifiesto por la paz, hasta la última gota de nuestros sueños

Existe en el corazón de América un refugio humano abrazado a tres cordilleras, arrullado por exuberantes valles, frondosas selvas, y bañado por dos océanos... Leer / firmar manifiesto

Contador de visitas

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy10505
mod_vvisit_counterAyer63455
mod_vvisit_counterEsta semana73960
mod_vvisit_counterSemana precedente558884
mod_vvisit_counterEste mes1562898
mod_vvisit_counterMes precedente2168160

We have: 951 guests, 14 bots online
Tu IP es: 54.156.76.187
 , 
Hoy es el 21 de May de 2018