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Editorial de la Revista Insurrección: “Los Deseos de Santos”

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elnBisEl 7 de agosto Juan Manuel Santos se posesionó, para el segundo periodo presidencial, con varios sucesos notorios: un discurso del presidente del Senado muy insulso, soñoliento y repetitivo. Una marcha con la cúpula militar, parecida a la de los reclutas cuando entrenan orden cerrado, adornada con la ausencia de la bancada parlamentaria de la extrema derecha del ex presidente Uribe.

 

Santos_poseciónNi en el discurso del 20 de julio, ante el nuevo Congreso, ni ahora, el presidente plantea ningún cambio en la estructura del Estado, ni en el modelo neoliberal que privilegia el saqueo extractivista, ni en la doctrina militar de represión y exterminio. No se ven los cambios estructurales que garanticen la construcción de la paz. Eso quiere decir que en este segundo gobierno, tendremos a los mismos, cometiendo las mismas tropelías.

El presidente Santos, parece que sigue en campaña electoral, pues centró su discurso en invitarnos a desear metas para el 2025, ofreciendo una Colombia en Paz Total, con equidad y siendo el país más educado de América Latina. Se olvida que, le llegó la hora de gobernar con proyectos concretos, medibles y evaluables.

Aunque es el gobierno quien impone la condición de negociar en medio de la guerra, ahora amenaza con acabar las negociaciones, si la guerrilla sigue desarrollando acciones militares. Como el gobierno sionista de Israel califica de terrorismo a todas las acciones de los palestinos, mientras ejecuta un devastador genocidio; así mismo, Santos califica de terrorista a cualquier acción que realice la guerrilla colombiana, mientras continua con los bombardeos indiscriminados.

El gobierno mide la paz por el número de guerrilleros muertos, mientras parece importarle muy poco que mueran soldados y policías, pues son desechables y de remplazo fácil con nuevas tropas, pero considera inadmisible el sabotaje económico, sobre todo aquel que afecta a la infraestructura petrolera. Que Colombia se siga desangrando no importa, lo único sagrado e intocable son las ganancias del gran capital.

Para Santos, la Paz Total no implican cambios al régimen oligárquico, pero si sí los exige de forma unilateral a la guerrilla, a la que quiere imponer un proceso de dejación de armas y reintegración a su obsoleto sistema. Y engaña a la población diciendo que ya se está en “la fase final” de la soñada desmovilización insurgente, a cambio de nada.

El presidente dice que la guerra sigue mientras no se firme un acuerdo, sin embargo, pide a gritos y con amenazas, actos de paz de la guerrilla, pero, ¿Cuáles son los actos de paz que se compromete a realizar el gobierno?

La equidad es otra meta gaseosa, pues anuncia acabar con la pobreza extrema en una década, con pleno empleo digno y estable y plena cobertura de servicios públicos. Pero oculta que somos el país más inequitativo de América Latina, después de Haití y que los numerosos Tratados de Libre Comercio firmados, agravan la quiebra de la agricultura y la industria colombiana, produciendo más desempleo, disfrazado en el 60 por ciento de trabajadores informales, que sobreviven del rebusque diario.

Ya no habla de las Locomotoras de la prosperidad de hace 4 años, que se fundieron antes de arrancar; ahora dice que la economía se centrará en las obras faraónicas de las autopistas de Cuarta generación (4G) y en cumplir el sueño de Bolívar de hacer del río Magdalena la principal arteria vial del país. Esos elefantes blancos cuestan más de 90 billones de pesos y piensan financiarlos vendiendo la gallinita de los huevos de oro de Isagen, que apenas les reportará 5 billones, cuando vendan el 57,6 por ciento que ya está aprobado. Lo que sería peor, ahora se pueden animar a vender otra porción de la estatal petrolera Ecopetrol.

¿Cuál equidad?, si este Estado deficitario se sostiene empeñando más la soberanía, aumentando la deuda externa y haciendo nuevas reformas tributarias que aumentan generalizadamente los impuestos, como el del Cuatro por mil y el de guerra o al patrimonio, convertidos en permanentes. No se descartan los aumentos en el IVA. Ahora piensan repatriar las fabulosas fortunas del narco paramilitarismo y de la corrupción, que se encuentran en los Paraísos Fiscales, como tabla de salvación que cubra el cráter fiscal.

La salud sigue siendo un negocio altamente rentable y no un derecho fundamental de los colombianos. La reforma sólo le cambió de nombre a las Empresas Prestadoras de Servicios (EPS) y los traficantes de la muerte que se adueñaron de este negocio, recibieron ayudas estatales para cubrir sus desfalcos financieros. Mientras el pueblo sigue muriendo en las puertas de los quebrados hospitales públicos, sin ningún tipo de atención.    

Para hablar de la educación colombiana, se debe partir que en las pruebas PISA somos el cuarto país más atrasado en rendimiento académico y el penúltimo en creatividad. Que nuestros maestros son unos mártires de la patria, al ser los profesionales peor remunerados y ser de las principales víctimas de la violencia estatal. 

Si la joya de la corona de la educación de Santos es el Sena, eso significa que se renuncia a la formación de profesionales y científicos, y la prioridad va a ser la producción de abundante mano de obra técnica, medianamente calificada para el empleo fácil y barato.

No planteó ninguna solución a la crisis y des financiación de la Universidad pública, simplemente ofrece 400 mil becas, es decir que el aumento presupuestal que se anuncia, irá a parar a los bolsillos de los negociantes de la educación privada. Concluyendo, quien tenga altos ingresos podrá acceder a la educación de calidad y sin universidad pública las mayorías nacionales seguirán marginadas de la educación superior.

Sin cambios estructurales, la paz seguirá siendo esquiva para Colombia. El presidente Santos grita: “¡Le llegó la hora a Colombia!”… pero, ¿de seguir como estaba?

 

Editorial N.437 / Revista Insurrección

 Fuente: Voces por Colombia, 11 de agosto de 2014

Palabras clave:Colombia  Santos  Poseción  segundo periodo presidencial  ELN  Proceso de Paz  Paz con justicia Social  

 

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