Esto se debe a la aceleración del ritmo de estrés de la vida profesional y alto costo del tratamiento de los problemas sexuales psicológicos comprar-rx.online
Inicio Articulos Cultura Educacion


El reino del miedo y la mentira

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

reinaldo-spitalettaBisCuando trabajaba en la revista Crisis, en Buenos Aires, el escritor Eduardo Galeano recibió una llamada de un miembro de la Alianza Anticomunista Argentina (la tenebrosa Triple A): “A ustedes los vamos a matar, hijos de puta”, articularon al otro lado. Galeano respondió: “El horario de amenazas, señor, es de 6 a 8” y colgó. El miedo y la amenaza son parte de la historia de América Latina y ha sido un ejercicio del poder (cualquiera que este sea) para evitar la oposición.

miedo_JR_Mora

Con la promoción del miedo se han robado tierras, asestado golpes a los derechos humanos, censurado y puestos en la picota los principios de la democracia. “Correlé, correlé, correlá, correlé que te van a matar”, canta Víctor Jara. En Colombia, por ejemplo, hemos crecido en medio de las amenazas. Y se nos ha inoculado el temor al cambio, a lo distinto, a aquello que no está registrado en los cánones del sistema.

Así, aparecieron en distintas circunstancias históricas, los "pájaros" (como el Cóndor León María Lozano), los chulavitas, los sicarios modernos, la institución del escopetero, los arranca-cabezas, los que hacían el corte de franela y otros cortes. Y el miedo reinó, incluido el canto de fanatismo del "tú reinarás", con el que algunas hordas bárbaras se daban ánimos mientras iban incendiando predios y matando gente.

Con la institucionalización del miedo, del terror, de las frecuentes amenazas, se han producido los desplazamientos forzados, las desapariciones, las cortapisas a la protesta, el debilitamiento de las resistencias civiles. Se advierte a los demás que, si se ponen de ovejas negras, terminarán en el matadero.

Ya Neruda, en otro ámbito, lo pregona en su Canto General: “Los grandes golpes en la callada puerta / el abismo o el rayo que trago al asesino / cuando ladran los perros y la violenta policía / llega entre los dormidos / a torcer fuertemente los hilos de la lágrima / tirándolos del párpado aterrado”.

El miedo y las amenazas (sutiles unas veces; abiertas y evidentes en tantos casos) se han constituido en argucia política. En una de las astucias del poder, de la represión, de los verdugos, para consolidar su reino de atrocidades sin que haya repulsas. Es, entonces, una estrategia para disuadir a quien intente una reclamación o tenga las intenciones de formular críticas. Así se impone el “miedo a la pérdida”. Lo mejor, se dice, es callar. Dejarse vapulear.

De tal modo, la realidad no es solo una categoría objetiva, sino que tiene los agregados de la percepción. Y en estas sumatorias van los ingredientes de que es preferible dejar todo como está, porque así no se corren riesgos (cuando, en rigor, se corren más). Y como vehículo de los miedos están los medios de información, las redes sociales, la prensa sensacionalista (que solo se manifiesta a través de efectos, sin análisis).

La cultura del miedo y la amenaza, establecida, incorporada mediante diversos mecanismos, también utiliza una psicología de la culpa: “Si lo mataron, sin lo echaron, si lo pavearon, es porque debía algo”. Y de tal modo las víctimas se convierten en seres perversos. Hay una naturalización del crimen, de la persecución, de las tácticas represivas. Y de la sospecha: “mi vecino debe ser castrochavista, mi vecino debe ser comunista…”. El reino del macartismo parece triunfar ante la falta de cultura política y frente a la propalación masiva de diversos miedos.

Quien amenaza, quien inventa mentiras (políticas, económicas, programáticas…), quien censura, denota los síntomas de una debilidad. Teme a ser arrasado por los que un día despertarán de su pesadilla y descubrirán que han sido manipulados, encadenados, vueltos esclavos del poder.

Se ha dicho, quizá como lo han planteado Frantz Fanon y otros teóricos (como Sartre, por ejemplo) que, si el luchar por la libertad exige riesgos enormes, la opresión necesita asimismo del miedo a la muerte física, de la amenaza de violencia. Por ejemplo, si usted sigue haciendo caricaturas contra el régimen o alguno de sus representantes, lo matamos. Si usted sigue cantando contra los verdugos, lo descabezaremos.

Entonces el miedo a la muerte física se torna arma del mandamás, del tirano. Y de esa manera, como en el caso de las dictaduras, se establecen mordazas que van más allá de lo material. El imaginario del terror. Y en él están inmersos, gracias a una maquinaria de poder, los miedos al distinto, al que se escapa de la manada, al pregonero del cambio. “Ahí viene el diablo”, se dice.

La represión política y social se basa, entre otras cosas, en el miedo que produce hablar en voz alta contra la dominación. Así que hay que seguir cantando con doña Violeta: “No nos asustan las balas ni el ladrar de la jauría”.

 

Reinaldo Spitaletta para La Pluma, 10 de abril de 2018

 

 

Editado por María Piedad Ossaba

 

 

 Artículos, ensayos y crónicas de Reinaldo Spittaleta publicados por La Pluma

Palabras clave:Cultura del miedo  amenazas  argucia política  represión política/social  opresión  debilitamiento resistencias civiles  violaciones de DDHH  medios de información  Reinaldo Spitaletta  

Actualizado ( Viernes, 20 de Abril de 2018 15:19 )  

Dosieres de actualidad destacados

 

Editorial La Pluma n° 1: A tod@s

Tenemos enemigos. Algunos de ellos intentaron hacer desaparecer nuestro sitio el 27 de marzo. Ese ataque maligno fue rechazado por nuestros proveedores de servidor. Sin duda estos enemigos trataran de...

 

Colombia: Solicitud de suspensión de las aspersiones con glifosato

Petición para solicitar la inaplicación de la Resolución 001 de enero 2017, expedida por el Consejo Nacional de Estupefacientes  En el año 2015, la suspensión de las aspersiones con glifosa...

 

Alerta: En Colombia, una nueva pacificación disfrazada de paz

« En el silencio no hay movimiento, el grito es por la libertad! Graffiti barrio San Antonio, Cali, Colombia » La Pluma.net hace un llamado a los ciudadanos del mundo, a los medios alternativ...

 

Venezuela: la palabra al Poder constituyente originario ¡El Pueblo!

« En el silencio no hay movimiento, el grito es por la libertad! Graffiti barrio San Antonio, Cali, Colombia » La Pluma.net apoya irrestrictamente la Revolución Bolivariana, hace un llamado ...

Otros artículos relacionados

Colombia : Manifiesto por la paz, hasta la última gota de nuestros sueños...   

 Colombia: Manifiesto por la paz, hasta la última gota de nuestros sueños

Existe en el corazón de América un refugio humano abrazado a tres cordilleras, arrullado por exuberantes valles, frondosas selvas, y bañado por dos océanos... Leer / firmar manifiesto

Contador de visitas

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy29529
mod_vvisit_counterAyer68588
mod_vvisit_counterEsta semana222701
mod_vvisit_counterSemana precedente390448
mod_vvisit_counterEste mes992169
mod_vvisit_counterMes precedente2279838

We have: 498 guests, 1 members, 26 bots online
Tu IP es: 54.196.38.114
 , 
Hoy es el 18 de Jul de 2018