Inicio Articulos Politica Mundo


Alemania lista a coquetear con la bomba francesa

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

aut_5189BisCon Donald Trump, el despertar de los queridos “aliados” de USA es brutal. En Alemania también, se interrogan sobre la validez de un paraguas OTAN que ya no es un seguro de vida, máxime cuando Trump considera que la institución OTAN es “obsoleta”. Lo que confunde los mapas geopolíticos.

Según los allegados de Merkel, cuyas observaciones se retransmiten este mes por “Der Spiegel”, ha llegado el momento de revisitar Europa. ¿Primera etapa? Convencer a los vecinos y socios de Alemania que el rescate de la UE no pasa ya por la unión monetaria. Dejemos de hacer funcionar los limpiaparabrisas a la misma velocidad, según las directivas de la Comisión de Bruselas; dejemos de imprimir billetes según las directivas del Banco Central Europeo e intentemos  más bien de propulsar misiles al mismo ritmo. Aquí tienes la receta preconizada para encarrilar a la UE: al tomar  el sendero militar, se reanuda la antorcha de una Com­unidad Europea de Defensa (CED).

Atractivo, ¿no? Alemania está de vuelta y es perfecta la sincronización porque el país ya no es un enano militar y los estereotipos sobre un pueblo de pacifistas balantes que sueñan de finlandización están superados. Gústele o no a Chevènement o a Mélenchon, Berlín sabe competir con París  para figurar en el hit - parade de negociantes de armas y submarinos. Merkel va a aumentar su presupuesto de defensa y a reintroducir el servicio militar obligatorio. Queda un paso: negociar la europeización de la disuasión francesa.

http://tlaxcala-int.org/upload/gal_15059.jpg

¿Cuántos dedos sobre el gatillo nuclear?

Como lo escribió el jefe redactor de la FAZ, habrá que pensar en lo que compete a lo impensable: un coqueteo alemán con la bomba. ¿Es posible? La historia  nos da pistas: en los años 1950, uno de los gurúes de la disuasión francesa, el General Pierre- Marie Gal­lois, se entrevistó con el Ministro de Defensa Franz Josef Strauss, para intentar de “negociar” con este Bávaro nostálgico de Adolf… las condiciones de una concertación nuclear a cambio de preciosos marcos para la fábrica de uranio enriquecido de Tricastin. En 1975, Alemania ratificó con reticencia  el Tratado de No Pro­liferación, (TNP), el equivalente en su opinion del Tratado de Ver­salles.

Para caer de pie, negocia con Ure­nco que es el competidor de Eurodif, firma contratos con los brasileños y los sudafricanos y añade en  la parte inferior de su firma (del TNP) que la existencia de un programa nuclear no es contraria a sus compromisos si se inscribe en el marco de una entidad europea más o menos federal. Resumidamente, las élites al este del Rin envidian la aventura nuclear francesa. Lo habíamos olvidado. En junio de 1984, cuando los misiles Plutón y Hadès apuntan a Alemania del Este (RDA), Helmut Schmidt propone una forma de cogestión para el recurso a la bombita. Pero Mitterrand, cegado por su alineación con la OTAN, hace oídos sordos considerando que los famoso “intereses vitales” de Francia no se comparten. A partir de 1990, los militares del US Air Force explican a los Rusos que una Alemania unificada no restringida por la OTAN y sin la base de Büchel dónde se almacenan las bombas B-61, sería una luz verde para la llegada de un nuevo protagonista nuclear sobre el teatro europeo.

La base de Büchel, donde se almacenarían una veintena de bombas B-61

Hacia un  nuclear desinhibido 

El pasado nos alcanza. El “peso pesado” del continente está listo para  jugar una nueva partitura europea casando su potencia económica con la bomba “made in France”. Increíble pero plausible: Gracias a Trump, una disuasión “extendida”, mencionada antes por Juppé, podría convertirse en un salvavidas para nuestro arsenal de 300 cabezas nucleares. Una ocasión inesperada para satisfacer las ambiciones cada vez menos ocultadas de Alemania y, al mismo tiempo, devolverle a la “fuerza de choque” francesa la legitimidad que le falta desde el hundimiento del Muro de Berlín. Se comprende mejor porqué el 6 de septiembre, e la Universidad de verano de la defensa, Le Drian y sus compinches decidieron duplicar los créditos para el armamento nuclear, sin consultar ninguno de los diputados, tomando el riesgo de hacer gritar personalidades como Paul Quilés, el antiguo Ministro socialista de Defensa

Y durante este tiempo, japoneses y  surcoreanos, plenamente conscientes de que su paraguas nuclear usamericano esta perforado, prevén tapar los agujeros por sus propios medios, incluso ampliando el club de los adeptos de la bomba. En cuanto al común de los mortales, no hay pruebas de que esté motivado, movilizado y sacrificado por una Europa-potencia-nuclear-desinhibida.

Ben Cramer

Original : L’Allemagne, prête à flirter avec la bombe française

Traducido por María Piedad Ossaba para La Pluma y Tlaxcala, 7 d enero de 2016

 

Palabras clave:Paraguas nuclear usamericano | Alemania | Francia | OTAN | Comunidad Europea de Defensa (CED) | Europa | Ben Cramer  

Actualizado ( Miércoles, 11 de Enero de 2017 15:36 )